Hasta que esto, esto otro
Hasta que uno pasa al lado de un cadáver,
hasta que una bala le roza la sien,
hasta que siente uno su sangre partir,
uno entiende.
Hasta que es tu hijo el que se pierde,
o tu tía la que se va,
hasta que siente uno el frío golpe de la injusticia en su piel,
uno entiende.
Hasta que uno en su mente dibuja lo que pasa,
hasta que uno se fija en cada cual, en su individualidad,
hasta que uno ama al del camión como a sí mismo,
uno adquiere conciencia.
lacaravanapasa
19mayo2010
Ya entendí, ya adquirí mucha conciencia, lo prometo. Hoy asesinaron a un policía en frente del área de mi facultad y murió de paso una estudiante.
Duele, enoja, frustra, duele, enoja, frustra, duele, enoja, frustra.
Pero no olvidaré cómo solía ser antes, no olvidaré cómo debe de ser, no olvidaré que hay esperanza, porque si lo olvido, me entrego a una muerte lenta. Si lo olvido entrego a mis hijos a una muerte angustiosa, a mis nietos a una inflamación crónica, a una autodestrucción.
No olvidaré y no me detendré, hay esperanza. Esperanza en Dios para esta vida, y para la que está por venir (si es que podemos separarlas en dos, porque no se acaba una y empieza otra...pero de eso hablaré luego, no hoy)-
La hay.
lacaravanapasa
5abril2011
Hasta que uno pasa al lado de un cadáver,
hasta que una bala le roza la sien,
hasta que siente uno su sangre partir,
uno entiende.
Hasta que es tu hijo el que se pierde,
o tu tía la que se va,
hasta que siente uno el frío golpe de la injusticia en su piel,
uno entiende.
Hasta que uno en su mente dibuja lo que pasa,
hasta que uno se fija en cada cual, en su individualidad,
hasta que uno ama al del camión como a sí mismo,
uno adquiere conciencia.
lacaravanapasa
19mayo2010
Ya entendí, ya adquirí mucha conciencia, lo prometo. Hoy asesinaron a un policía en frente del área de mi facultad y murió de paso una estudiante.
Duele, enoja, frustra, duele, enoja, frustra, duele, enoja, frustra.
Pero no olvidaré cómo solía ser antes, no olvidaré cómo debe de ser, no olvidaré que hay esperanza, porque si lo olvido, me entrego a una muerte lenta. Si lo olvido entrego a mis hijos a una muerte angustiosa, a mis nietos a una inflamación crónica, a una autodestrucción.
No olvidaré y no me detendré, hay esperanza. Esperanza en Dios para esta vida, y para la que está por venir (si es que podemos separarlas en dos, porque no se acaba una y empieza otra...pero de eso hablaré luego, no hoy)-La hay.
lacaravanapasa
5abril2011
http://lacaravanapasa.blogspot.com/2010/05/hasta-que-esto-esto-otro.html
http://www.milenio.com/node/687742
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