Hay dos

palabras que solas no quedan, van juntas, aunque juntas duelen y separadas no se entienden, no valen. Son las dos palabras que más cuestan, que uno jamás quiere decir, pero a veces las anhela demasiado, todo depende de lo que las preceda. Son palabras que no se pueden decir a la ligera, tampoco sin ella, al fin y al cabo, quién es uno para pronunciarlas y decir que así es, uno no sabe en realidad. Sólo por si acaso, he de decir que no me refiero a "te amo", no hablo de esas palabras, sólo por si alguien empezaba a pensarlo.

Las palabras de las que hablo son tan difíciles, tan duras, tan agrias, tan esperanzadoras y a la vez desoladoras, son una mezcla de todo, son las más profundas, decisivas y personales que puede haber. Son tan difíciles que no las escribiré por ahora. Doy por terminada esta entrada. Entra la salida.


lacaravanapasa.

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